El valle de Liébana es mucho más que Potes. La comarca se divide en tres subvalles —Valdebaró, Valdepradera y Valderrodíes— y cada uno tiene su personalidad. Aquí se recorren los pueblos, miradores y ermitas que el viajero despistado se pierde cuando solo visita la capital lebaniense.
Mogrovejo: el pueblo de piedra
Mogrovejo, en el municipio de Camaleño, es uno de los pueblos más fotografiados de Cantabria. Una hilera de casas de piedra con balcones de madera asciende desde el río Deva hasta la base de una torre medieval del siglo XIII. La torre, de planta cuadrada y mampostería irregular, perteneció al linaje de los Mogrovejo. El pueblo tiene unos 30 habitantes censados y ningún comercio abierto al público: es un lugar para pasear en silencio.
Tama: el barrio de las destilerías
Tama es un barrio de Cabezón de Liébana a orillas del Deva, conocido por concentrar varias destilerías artesanales de orujo. La Destilería Hermanos Bárcena ofrece visitas guiadas y cata. El puente de Tama, de origen medieval, cruza el Deva en un punto donde el río forma una playa fluvial frecuentada en verano.
Colio: el mirador natural
Colio es un pueblo de Valdepradera, a 5 km de Potes por la carretera CA-884. Está construido en una ladera a 450 metros de altitud, sobre una terraza natural desde la que se ve todo el valle central. La ermita de San Julián, del siglo XIII, tiene una portada románica con arco de medio punto y canecillos decorados con cabezas de animales.
Cabañes: la puerta del desfiladero
Cabañes, en Peñarrubia, es el último pueblo antes del Desfiladero de La Hermida viniendo desde Potes. Conserva una arquitectura rural de casas de piedra con tejados de pizarra. El albergue municipal de Cabañes es un punto de parada habitual del Camino Lebaniense. Desde aquí sale una senda señalizada hasta el mirador de Santa Catalina, con vistas al desfiladero y al macizo Oriental de los Picos de Europa.
Lebeña: monasterio mozárabe
Lebeña es una pedanía de Cillorigo de Liébana donde se encuentra el Monasterio de Santa María de Lebeña, la joya mozárabe de Cantabria. El pueblo en sí es pequeño, pero el monasterio merece el desplazamiento. La carretera de acceso desde Potes (CA-882) bordea el Deva por el tramo más angosto del valle.
Miradores del valle
- Mirador de Santa Catalina (Cabañes): el más accesible, a 100 metros del aparcamiento. Vistas al desfiladero.
- Mirador de San Pedro (Bedoya): sobre una ermita del siglo XII. Se ve todo Valdepradera.
- Mirador de la Cruz de Juan (Camaleño): a 800 metros de altitud, con los Picos de Europa al sur.
- Mirador de Santo Toribio: desde la ladera del monasterio, panorámica del valle central y la sierra de Peña Sagra.
Ermitas románicas dispersas
El valle de Liébana tiene una de las densidades más altas de ermitas románicas del norte de España. La mayoría están cerradas salvo en fiestas, pero merecen la visita exterior. Las más accesibles son la ermita de San Pedro de Bedoya, la de San Juan de la Cuesta (Cillorigo) y la de Santa María de Piasca (Cabezón de Liébana).
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Fuentes
- Ayuntamiento de Camaleño. Guía de pueblos y rutas de Valdebaró.
- Ayuntamiento de Cillorigo de Liébana. Patrimonio y miradores del municipio.
- Ayuntamiento de Cabezón de Liébana. Información de Valdepradera y Valderrodíes.
- Gobierno de Cantabria. Red de miradores de la comarca de Liébana.