Reliquia del Lignum Crucis en su relicario plateado dorado, Monasterio de Santo Toribio de Liébana

Ascensión a Peña Vieja desde el teleférico de Fuente Dé: Guía Técnica y Logística de Montaña

Parámetros MIDE, cartografía de tramos y protocolo de seguridad alpina para coronar los 2.617 metros del techo cántabro de los Urrieles, enmarcado en el corazón histórico de Liébana.

Por Cantabria Jubilar
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Con sus 2.617 metros de altitud, Peña Vieja constituye la máxima cota enclavada íntegramente dentro del territorio de Cantabria y el bastión calcáreo más emblemático del Macizo Central de los Picos de Europa (los Urrieles). La ascensión a Peña Vieja desde el teleférico de Fuente Dé permite salvar de forma mecánica los primeros 753 metros de desnivel vertical desde la base del circo glaciar hasta la estación superior de El Cable (1.834 m). No obstante, esta ventaja logística no debe eclipsar la naturaleza estrictamente alpina del trazado: un itinerario de alta montaña que discurre sobre karst descarnado, pedreras inestables con pendientes superiores al 30% y un medio sometido a los cambios meteorológicos radicales característicos del frente cantábrico. Para planificar la actividad durante la temporada 2026, esta guía desglosa la ficha cartográfica oficial, el rutómetro por sectores y los consejos de seguridad esenciales para completar la cumbre con rigor.

Ficha técnica y baremación del itinerario según el sistema MIDE

El Método de Información de Excursiones (MIDE) clasifica esta ruta como exigente por las particularidades del terreno kárstico y la ausencia absoluta de puntos de asistencia inmediata en el tramo superior:

  • Distancia total medida: 9,84 km (ida y vuelta por el mismo itinerario).
  • Desnivel positivo acumulado (+m): +865 m.
  • Desnivel negativo acumulado (-m): -865 m.
  • Cota máxima: 2.617 m (vértice geodésico número 5642 del Instituto Geográfico Nacional).
  • Cota mínima: 1.834 m (plataforma de desembarco de El Cable).
  • Tiempo estimado de marcha efectiva: 4 horas y 45 minutos (a ritmo homogéneo de 300 m/h de ascenso en alta montaña, sin computar paradas técnicas).
  • Severidad del medio natural (MIDE): Nivel 3 (alta montaña expuesta a inclemencias repentinas y desprendimientos de material calcáreo).
  • Orientación en el itinerario (MIDE): Nivel 3 (huella sobre pedrera e hitos de piedra; ausencia de marcas de pintura tras abandonar el sendero PR-PNPE 23).
  • Dificultad en el desplazamiento (MIDE): Nivel 3 (canchales de fuerte inclinación y trepada elemental de grado I en caliza compacta antes de cumbre).
  • Cantidad de esfuerzo (MIDE): Nivel 3 (entre 3 y 6 horas de marcha continuada con mochila técnica).
Sector del Itinerario Cotas y Distancia Desnivel y Pendiente Tipología del Firme y Riesgos Objetivos
El Cable – La Vueltona 1.834 m a 1.960 m (2,70 km) +126 m / 4,6% media Pista minera consolidada de grava. Tránsito cómodo, nula exposición técnica. Cobertura móvil estable.
La Vueltona – Desvío Canalona 1.960 m a 2.260 m (1,40 km) +300 m / 21,4% media Sendero de herradura sobre lapiaz kárstico bajo el circo de Peña Olvidada. Desprendimiento esporádico de piedras.
Canalona – Collado de la Canalona 2.260 m a 2.451 m (0,82 km) +191 m / 23,3% media (máx. 38%) Pedrera empinada de canto rodado calizo. Firme muy inestable; retroceso en la zancada y riesgo en caliza mojada.
Collado – Cumbre de Peña Vieja 2.451 m a 2.617 m (0,75 km) +166 m / 22,1% media Faldeo sur sobre gradas de roca y canalizos. Breve trepada de grado I sin caída vertical, señalizada con hitos.

Rutómetro operativo: de El Cable a la cima por la Canalona

1. Tramo de aproximación: El Cable a la bifurcación de La Vueltona

La marcha arranca en la cota 1.834 m enfilando la pista de grava que bordea los contrafuertes meridionales de la Peña Olvidada en dirección norte. A 2,7 kilómetros de recorrido se alcanza el recodo de La Vueltona (1.960 m). En este punto se abandona la traza ancha que desciende hacia los invernales de Áliva para continuar por la senda de alta montaña señalizada con marcas del PR-PNPE 23 en dirección a Cabaña Verónica y Horcados Rojos.

2. La encrucijada de La Canalona

Tras superar las primeras terrazas calcáreas y alcanzar los 2.260 metros de altitud, el itinerario diverge de manera crítica. El camino principal prosigue hacia el oeste rumbo a Cabaña Verónica; el montañero que acomete Peña Vieja debe desviarse hacia la derecha (noreste), guiándose exclusivamente por mojones de piedra que encaran la embocadura de la Canalona.

3. La canal y el Collado de la Canalona (2.451 m)

Este sector concentra la mayor exigencia física. Se remonta una canal pronunciada compuesta por fragmentos de caliza carbonífera suelta donde el uso de bastones telescópicos resulta decisivo para descargar el tren inferior y mantener el equilibrio. La salida al Collado de la Canalona (2.451 m) abre una impresionante panorámica hacia el Hoyo de las Moñetas y el Macizo Oriental (Ándara).

4. Rampa cimera y arista suroeste

Desde el collado, la senda vira a la derecha (este) contorneando la crestería por su vertiente meridional. Se atraviesa una sucesión de gradas rocosas descompuestas donde es necesario apoyar puntualmente las manos (trepada fácil de grado I, sin pasos aéreos comprometidos en condiciones secas) hasta desembocar en la meseta cimera y el vértice geodésico de Peña Vieja (2.617 m).

Protocolo de seguridad alpina y logística en los Urrieles

  1. Autonomía hídrica estricta: La geomorfología kárstica de los Picos de Europa absorbe de inmediato las precipitaciones superficiales hacia conductos y simas subterráneas. No existe ni una sola fuente de agua potable verificada en todo el recorrido entre El Cable y la cumbre. Cada montañero debe portar un mínimo innegociable de 2 a 2,5 litros de agua enriquecida con sales minerales.
  2. Cobertura de telecomunicaciones: La señal de telefonía móvil es satisfactoria en la estación de El Cable y en la cumbre de Peña Vieja. Sin embargo, en el interior de la Canalona y bajo el anfiteatro de Peña Olvidada existe sombra electromagnética total. En caso de siniestro, el aviso al 112 requiere alcanzar cotas despejadas o utilizar el canal 7 subtono 7 de la red radio PMR-446 de montaña.
  3. Refugios de socorro: El punto asistencial más próximo es el Refugio Cabaña Verónica (2.325 m), situado a 45 minutos de marcha hacia el oeste desde el desvío de La Vueltona, dotado de guardia técnica y estación de radio de emergencias. En la vertiente opuesta se ubica el Hotel Refugio de Áliva (1.670 m).
  4. Meteorología y la «borrasca cantábrica»: La condensación de vientos marítimos del norte genera el fenómeno comúnmente conocido como «niebla meona» o mar de nubes. Esta masa nubosa puede colmatar los lapiaces en menos de 15 minutos, reduciendo la visibilidad a menos de cinco metros. Si la caliza compacta se humedece, la fricción del calzado disminuye drásticamente, incrementando el riesgo de resbalón en pendientes kársticas. Resulta imperativo comprobar las previsiones de la AEMET para Picos de Europa antes de iniciar el ascenso.

Patrimonio lebaniego y gastronomía tradicional de montaña

La silueta de Peña Vieja domina visualmente toda la comarca de Liébana, un territorio que atesora una densidad histórico-espiritual excepcional vinculada al Camino Lebaniego. Los peregrinos que alcanzan el cercano Monasterio de Santo Toribio de Liébana para la veneración del Lignum Crucis —reconocido por bula papal de Julio II de 1512— contemplan estas mismas crestas calcáreas bajo las que Beato de Liébana redactó en el siglo VIII sus universales Comentarios al Apocalipsis. En el fondo de la vega, el testimonio arquitectónico se consolida con dos hitos monumentales: la joya mozárabe del siglo X de la iglesia de Santa María de Lebeña, flanqueada por sus arcos de herradura y tejo milenario en el Desfiladero de la Hermida, y la colegiata románica de Santa María de Piasca, célebre por la maestría escultórica de sus capiteles historiados.

Tras el esfuerzo físico desplegado en las alturas de los Urrieles, el descenso a Camaleño o Potes exige reponer energía mediante la gastronomía comarcal autóctona. El plato nuclear es el cocido lebaniego, elaborado con el menudo garbanzo pedrosillano local, cecina de vacuno, berza, carnes de matanza y su característico «relleno» frito de miga de pan, huevo, chorizo y perejil. La tabla artesanal se completa con el reconocido Queso Picón Bejes-Tresviso —madurado en cuevas calizas naturales con mohos del género Penicillium— y los diversos Quesucos de Liébana DOP, tanto en su versión natural como ahumada al humo de madera de haya y enebro. El cierre gastronómico tradicional lo aporta el orujo artesanal de Potes, destilado lentamente a fuego directo en la clásica alquitara de cobre lebaniega.