Comillas: El Capricho de Gaudí y el Palacio de Sobrellano

Guía de Comillas, la villa modernista de Cantabria: el Capricho de Gaudí, el Palacio de Sobrellano, el Cementerio, el Seminario Pontificio y el casco histórico.

Por Cantabria Jubilar
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Comillas es el único lugar de Cantabria donde Antoni Gaudí dejó su huella. Pero la ciudad no es solo el Capricho: tiene un conjunto de arquitectura modernista y ecléctica que la convierte en una parada distinta a cualquier otra de la costa cántabra. Todo empezó con un indiano que volvió de Cuba.

El Capricho de Gaudí (1883-1885)

El Capricho de Gaudí fue el primer encargo del arquitecto catalán fuera de Cataluña. Lo construyó para Máximo Díaz de Quijano, un indiano enriquecido en Cuba que quería un quiosco de verano en su finca de Comillas. Gaudí tenía 31 años y trabajaba bajo la influencia del orientalismo que impregnaba la arquitectura europea del último cuarto del siglo XIX.

El edificio es un pabellón de planta cuadrada con una torre-mirador de inspiración árabe. La fachada combina ladrillo visto, cerámica vidriada de color girasol y forja de hierro. Las persianas de madera, los arcos de herradura y los motivos vegetales en la cerámica lo alejan del estilo Gaudí más conocido —el de la Pedrera o la Sagrada Familia— y lo acercan al modernismo de inspiración mudéjar.

La entrada cuesta 7 euros (2026). Incluye acceso al interior —donde se conservan la distribución original y parte del mobiliario— y a los jardines. Horario de verano: 10:00-19:00. Invierno: 10:00-17:30.

Palacio de Sobrellano y Capilla-Panteón

A 200 metros del Capricho, el Palacio de Sobrellano es un edificio neogótico proyectado por Joan Martorell, maestro de Gaudí. Lo mandó construir el primer Marqués de Comillas, Antonio López y López, otro indiano que amasó una fortuna con la naviera y el ferrocarril en Cuba.

El palacio se terminó en 1888. Es de planta rectangular, con torres almenadas, ventanas geminadas y una escalera monumental de madera de nogal en el interior. La entrada general cuesta 5 euros e incluye la planta baja y la primera planta.

Junto al palacio está la Capilla-Panteón del Marqués, también de Martorell, con un retablo neogótico y las tumbas de la familia López. Es de entrada gratuita con la del palacio.

Cementerio de Comillas

El Cementerio de Comillas, diseñado por Cristóbal Cascante —discípulo de Gaudí—, es uno de los cementerios modernistas más notables de España. La verja de hierro forjado, el pórtico de acceso con arcos apuntados y los panteones de las familias indianas forman un conjunto que merece la visita, aunque el tema pueda parecer poco turístico. La entrada es gratuita.

Seminario Pontificio y Universidad

El Seminario Pontificio, hoy parte de la Universidad Pontificia de Comillas, es un edificio neomudéjar de ladrillo rojo construido a finales del XIX. Su patio central, de tres plantas con galerías de arcos de medio punto, es uno de los espacios más singulares de la villa. No siempre está abierto al público; se puede consultar en recepción la posibilidad de visita.

El casco histórico

Comillas conserva una plaza mayor porticada del siglo XVI (Plaza de la Constitución), una iglesia parroquial del XVII (San Cristóbal) y calles empedradas que bajan hacia el puerto. El contraste entre la arquitectura popular de piedra y los palacetes modernistas de los indianos es lo que hace interesante el paseo.

Consejo Pro: La visita completa —Capricho, Palacio, Capilla, Cementerio— se hace en 3 horas caminando. La entrada combinada Capricho + Palacio cuesta 10 euros y ahorra 2 euros respecto a las entradas individuales. Vende la combinada en la taquilla del Capricho.

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